20 aniversario de la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga.
6 de febrero de 2025
En los últimos 20 años, hemos sido testigos de importantes transformaciones en múltiples áreas de la sociedad, la economía y la sostenibilidad del entorno. La oportunidad que se brindó en 2005 fue un regalo para la zona, pero un presente junto al que se ha luchado y trabajado para llegar al momento actual.
A lo largo de estas dos décadas, la Reserva ha realizado tareas de fortalecimiento de la comunidad. No sólo se ha dado visibilidad al patrimonio natural de la zona; sino que en términos de difusión, educación y comunicación de valores, se ha logrado que los proyectos y las ideas alcancen mayor visibilidad gracias a la red colectiva creada con todos los actores y personas interesadas.
La defensa del patrimonio cultural y natural ha sido el pilar fundamental de la Reserva, logrando preservar y promover la riqueza de tradiciones y paisajes, creando conciencia sobre la importancia para generaciones futuras. Y es que el camino recorrido ha estado marcado por un trabajo constante en diversas dimensiones: difusión, comunicación, valores, defensa del patrimonio, educación, desarrollo social y económico.
Y, ¿ahora qué?
Ahora es el momento de la reflexión sobre los avances realizados, de trazar el camino hacia el futuro, es necesario seguir con la innovación, la adaptación y la resiliencia. Se ha trabajado duro, pero aún queda trabajo por hacer.
Los próximos pasos deben ser, según la filosofía del programa MAB, participativos, considerando la opinión y el esfuerzo de toda la comunidad, de manera que las decisiones reflejen las necesidades y anhelos de todos. Será un trabajo territorial, considerando las áreas de influencia de la montaña, donde se identificarán nuevas oportunidades de desarrollo sostenible. Para ello se requiere una colaboración activa de todos los actores implicados.
Pero el futuro no es sólo local, los proyectos de Alto Bernesga deben tener también un enfoque nacional, como el proyecto IntegraAdapta con otros 4 territorios españoles, e internacional, como el proyecto RES-MAB que, actualmente, se está desarrollando con otras 6 Reservas de la Biosfera de distintos países. La colaboración con otros territorios permitirá el intercambio de conocimientos, experiencias y recursos.
En definitiva, estos últimos 20 años han sido una constante de trabajo duro y crecimiento, pero los próximos demandarán un compromiso renovado, una acción conjunta y participativa. Es hora de avanzar, de consolidar lo logrado y de alcanzar nuevos objetivos asegurando un futuro próspero y sostenible para futuras generaciones.




